Pocas sagas generan tanta alegría como Mario Kart, y su llegada a la nueva consola de Nintendo era de las cosas más esperadas. Mario Kart World, juego de lanzamiento de la Switch 2, no se conformó con ser más de lo mismo: se anima a reinventar la fórmula que conocemos de memoria con la incorporación de un enorme mundo abierto conectado. Desarrollado por Nintendo EPD, es el primer Mario Kart completamente nuevo en más de una década, y el resultado es un juego ambicioso, caótico y divertidísimo que ya se convirtió en el más vendido de la consola, con millones de copias despachadas en tiempo récord.
Un mundo abierto sobre ruedas
La gran revolución de World es, sin dudas, su mundo abierto. En lugar de elegir pistas sueltas desde un menú, ahora todas las carreras están ubicadas dentro de un único mundo interconectado, con llanuras, ciudades bulliciosas, mares y volcanes. Podés viajar de un circuito a otro conduciendo, descubriendo atajos y rincones en el camino. Es un cambio de paradigma enorme para la saga, que le da una sensación de aventura y exploración inédita. La idea de poder bajarte de la pista y recorrer la distancia hasta el próximo circuito es de esas que hacen sentir que estás ante algo verdaderamente nuevo.

Carreras de 24 corredores: el doble de caos
Otra novedad que cambia todo es la cantidad de participantes: las carreras ahora soportan hasta 24 corredores, el doble que en entregas anteriores. Esto multiplica el caos, la tensión y la diversión, con muchísimos más caparazones volando, ítems explotando y adelantamientos de último segundo. Las pistas se sienten más vivas y disputadas que nunca, y mantener una buena posición entre semejante multitud es un desafío constante. Para los que disfrutan del descontrol y las remontadas imposibles, este aumento de competidores es una bendición que eleva la adrenalina a niveles nuevos.

Knockout Tour: el nuevo modo estrella
Entre los modos, brilla con luz propia el nuevo Knockout Tour. En él, los jugadores corren de una punta del mundo a la otra en rallies extendidos con puntos de control, y si no mantenés el ritmo, quedás eliminado. Es una modalidad endiabladamente adictiva y tensa, que combina la resistencia con la velocidad y donde cada error se paga caro. Por supuesto, también vuelven los clásicos: el Grand Prix de cuatro carreras por copa y el modo Batalla con Coin Runners y el regreso del Globo Battle. Hay variedad de sobra para no aburrirse jamás.

Free Roam y diversión para todos
El modo Free Roam permite conducir libremente a cualquier punto del mapa (con la sola excepción de Rainbow Road), incluso fuera de las pistas, con un montón de misiones y coleccionables esparcidos por el mundo. Es ideal para relajarse y explorar a tu ritmo. Como siempre en la saga, Mario Kart World es perfecto tanto para el jugador casual como para el competitivo, con opciones de control por botones o por movimiento, e incluso compatibilidad con el accesorio del volante Joy-Con 2. Es, otra vez, el rey indiscutido de las reuniones con amigos y familia en el mismo sillón.
Una presentación a la altura de Nintendo
En lo audiovisual, World es una fiesta. Los escenarios son coloridos, variados y están llenos de vida y de guiños al universo Mario, aprovechando la potencia extra de la Switch 2 para mostrar un mundo más grande y detallado que nunca. El elenco de personajes se amplió, con disfraces desbloqueables que le agregan un toque de personalización muy bienvenido. La banda sonora, alegre y pegadiza como manda la tradición, acompaña cada carrera a la perfección. Es el tipo de presentación impecable y cuidada que esperamos de Nintendo, y que hace que cada partida sea un placer para los sentidos.
Veredicto: el primer imperdible de Switch 2
Mario Kart World es un juego de lanzamiento soñado: ambicioso, enorme y, sobre todo, tremendamente divertido. Su apuesta por el mundo abierto y las carreras de 24 corredores revitaliza una fórmula que ya era casi perfecta, y modos como Knockout Tour aseguran horas y horas de adicción. Es cierto que algunas decisiones de diseño generaron debate entre los más fanáticos, pero nada que opaque la experiencia global. Si tenés una Switch 2, este es uno de esos juegos que justifican la compra por sí solos. El rey de los karts volvió, y lo hizo más grande que nunca. Imprescindible.



