Cuando un juego marca a una generación, su secuela carga con una mochila pesadísima de expectativas. Hades II, de Supergiant Games, no solo cumplió: las superó con una facilidad que asusta. Lanzado en su versión 1.0 el 25 de septiembre de 2025, este roguelike de acción se convirtió en el juego mejor valorado del año. Hablamos de un 94 en Metacritic en PC, números que pocos títulos alcanzan. La protagonista es Melinoë, Princesa del Inframundo y hermana de Zagreus, que combate al Titán del Tiempo, Crono. Con la ayuda de los dioses del Olimpo, se lanza a una aventura para liberar a su familia. Acá va por qué es un imprescindible absoluto.
Un combate más rico y profundo que nunca
El corazón de Hades II es su combate, y se siente más rico y variado que en el primero. El sistema de ataque, dash y conjuros, sumado a la nueva Magick Bar, multiplica las posibilidades tácticas. Manejar dos armas y dos rutas distintas, hacia el inframundo y hacia la superficie, dispara la rejugabilidad. Cada partida te invita a experimentar con builds nuevas y combinaciones inesperadas. Esa profundidad mecánica es lo que mantiene el juego fresco run tras run. Pocos roguelikes logran que pelear se sienta tan satisfactorio durante cientos de horas. El gunplay, o mejor dicho el combate mágico, es pura adicción.

Una dirección artística sublime
Visualmente, Hades II es, según la crítica, el juego más hermoso del estudio. Su apartado 2D detallado y su paleta vibrante lo convierten en una obra de arte en movimiento. Melinoë, la protagonista, es carismática y está diseñada con un mimo enorme en cada detalle. La mitología griega cobra vida con un estilo que mezcla lo clásico con lo moderno de forma magistral. Cada enemigo, cada dios y cada escenario rebosa personalidad y cuidado. Supergiant volvió a demostrar que su identidad visual es de las más reconocibles del medio. Es un festín para los ojos de principio a fin.

Música y doblaje de otro nivel
El apartado sonoro de Hades II está a la altura de todo lo demás, y eso es decir mucho. La banda sonora de Darren Korb vuelve a ser excepcional, acompañando cada combate con energía y emoción. El doblaje, calificado como increíble en todo el reparto, le da vida a un elenco enorme de personajes. Esas voces refuerzan la personalidad mitológica y el carisma que desbordan los diálogos. La combinación de música y actuación construye una atmósfera inmersiva y memorable. Es el tipo de cuidado audiovisual que eleva una buena experiencia a una inolvidable. El sonido es protagonista tanto como la jugabilidad.

Escritura que evoluciona con cada partida
Uno de los grandes méritos de la saga es cómo cuenta su historia a través del roguelike. En Hades II, el diálogo reactivo entre dioses y personajes evoluciona run tras run. Eso significa que incluso después de decenas de partidas, la narrativa sigue ofreciendo cosas nuevas. Esa escritura de altísimo nivel mantiene la historia fresca y te empuja a seguir jugando. Conocer a los personajes y ver crecer sus relaciones es tan adictivo como el combate. Es una forma brillante de integrar narrativa y mecánica que pocos logran tan bien. La historia se siente viva en cada intento.
Accesible sin perder el desafío
Un detalle que amplía enormemente su público es la accesibilidad de Hades II. El Modo Dios ajustable permite que los jugadores novatos disfruten sin sacrificar el reto para los veteranos. Esa curva amable es clave para que cualquiera pueda meterse en el género roguelike. Supergiant entiende que la dificultad no debería ser una barrera infranqueable. Ofrecer opciones para todos los niveles es un gesto inteligente y generoso. Así, tanto el que busca un desafío brutal como el que quiere disfrutar la historia encuentran su lugar. Es un equilibrio difícil que el juego clava con maestría.
Qué le falta
No todo es perfecto, y conviene ser honestos. El final del modo historia generó cierto rechazo: muchos sintieron que Zagreus le roba protagonismo a Melinoë en su propia narrativa. Para quienes ya jugaron el extenso Early Access de año y medio, el lanzamiento 1.0 aportó relativamente poco contenido nuevo. Además, el sistema de progresión es más amplio y complejo que el del original, lo que puede abrumar a los novatos. Son peros que no opacan la enorme calidad del conjunto, pero vale tenerlos en cuenta. La cantidad de recursos y mecánicas a gestionar pide algo de paciencia al principio. Nada de esto, sin embargo, le quita su brillo.
Veredicto
Hades II no solo cumple con la enorme expectativa que dejó su antecesor: lo supera en combate, arte y ambición narrativa. Se consagra como uno de los mejores roguelikes jamás creados, una secuela casi impecable. Pese a un final controvertido y a aportar poco a quienes lo siguieron en Early Access, es una obra maestra. Fue el juego mejor valorado de 2025 y se llevó premios como Best Action Game en The Game Awards. Si te gustan los roguelikes, la mitología o simplemente los grandes juegos, es una parada obligatoria. Tomá las armas de Melinoë y enfrentá al Tiempo: el Inframundo te espera.



